Una historia pirata

Si... voy a empezar a subir el comienzo de la historia que todavia tengo en mi mente.. pero todavia no la seguí... solo tengo el primer capítulo xD pero en cuanto me sienta con tiempo y preparada para seguir escribiendo y dibujando, no duden que voy a subirlo :)



Capítulo 1


La toma de Ciudad Capital

-¡No podemos hacer nada!
-Terminarán destruyendo todo el territorio.

[Mientras, los escombros de lo que quedaba de los hogares de familia se nos caían encima, ciertamente moririamos ahí mismo]

-Pero no hay nada por hacer, nos rodearon, solo nos queda proteger a la familia real, además son muchos mas que nosotros, ¿pretendes morir?
-Malditos piratas, ¿Qué es lo que quieren? ¿oro? ¿ropas? ¿mujeres?
-Quieren.. el "tesoro de Solano".
-N.. no puede ser..


Esa noche, fue la más larga que tuve en mi vida, estábamos el Canciller y yo, escondiéndonos en los rincones de la Ciudad Capital de aquellos bárbaros a los que todos nombraban como el navío de Mery Jay. Despiadados piratas que no sienten compasión ni siquiera con los niños y las mujeres, con sus afiladas espadas atraviesan hasta el cuerpo más carnoso de todos, disfrutando morbosamente de ese líquido carmesí.
Cuentan las leyendas que Mery Jay es el pirata más temido de todos. Ronda generalmente las costas de Cilion y Artemun (ciudad de los elfos) en busca del gran tesoro de todos los tiempos, el tesoro de Solano. Dicen que aquel que consiga ese tesoro tendrá incontables poderes, capaces de partir el universo en dos pedazos. Algunos aldeanos cuentan que Mery Jay hizo un pacto con el diablo, por la forma brutal en la que mata a sus víctimas, otros dicen que nació de una combinación rara de una bestia y un humano y otros solamente dicen que es un simple pirata horrible que produce caos y destrucción.
Pocos sobrevivieron de su gran y afilada espada de oro y plata, preo esos pocos no tienen el coraje de hablar de ello, la poca información sobre él, es gracias a los marineros que escuchan las historias en sus navíos.
Se dice que la princesa de la Ciudad Capital, tiene una muy buena relación con este pirata, además de la admiración que tiene la reina Meriane, reina de los elfos, con él.
Pero ya hable demasiado sobre Mery Jay, yo soy Joel Edhor, estudio para ser cura, pero últimamente estuve dudando en serlo, ya que... tengo 23 años y no siento lo mismo que cuando planeé ingresar, no se si me explico. Realmente quiero vivir la vida y aprovecharla al máximo y entrando a ese mundo estoy ligado a muchas restricciones.
Tengo un maestro, el que me guía por el buen camino, mi luz, su nombre es Brendon; Jamás supe de si tiene familia, ya que no me habla de su vida personal, cuando nos conocimos fue un día tormentoso, yo escape de lo que quedaba de mi hogar, unos monstruos gigantescos con alas la destrozaron de arriba a abajo, sacándole la vida a mi familia y destruyendo la mía. Por suerte salvé de ese horrible suceso a mi hermano menor, pero tuve que dejárselo a cargo del herrero del pueblo, porque yo no podía cuidarlo solo, en ese entonces yo tan solo tenía 11 años. Brendon apareció ese día, me dio refugio, comida, educación, nunca me faltó nada con él, es como mi tío más querido, el cual me cuida y malcría. Desde entonces no me deja solo ni un momento.
Salvo esta noche, los piratas nos rodearon por completo, no había escapatoria, nos sobrepasaban en número, nos iban a descuartizar. Esa tarde me habían mandado desde la secretaría de la ciudad, a advertir a la familia real de la llegada de la tripulación pirata, junto con el Canciller Plion. De repente tres de ellos caen delante de nuestros ojos, muertos, a lo lejos se veia una sombra, pero luego de inspeccionarla bien supe de quien se trataba, era mi "tío" Brendon. Me dio mucha alegría verlo del otro lado; llevaba su típica vestimenta. Una camisa marrón barro, un chaleco verde césped con cordones negros anudándola, sus pantalones abombados en los pies color negro y sus botas del mismo color, combinando con su pelo rizado, largo de un color azabache, cejas gruesas y pobladas al igual que su barba, y una mirada profunda de color miel, siempre que veia esos ojos me traian calma y a la vez intriga, jamás podías sospechar en que estaba pensando pero su cara siempre mostraba sus emociones. Traía en sus manos un gigantesco arco con una gran cantidad de flechas. Por su mirada se notaba el odio y la desesperación a la vez. Con tan solo un movimiento de cabeza nos indicó hacia donde debíamos ir.
Con un movimiento de mi cuchilla me deshice de los piratas que restaban y tome al Canciller Plion para llevarlo hacia el lugar que indicaba Brendon.