Rojo sangre


Muy pocas veces puedo ver tan solo mis brazos, pálidos. Llevo puesto un vestido simple, blanco. Los demás también van vestidos así. Todos ellos muy conocidos míos y a la vez, no sé quienes son.

Al frente del grupo, hay una chica, demasiado delgada, de piel tan clara como la mía, parece que caminara agraciada, como bailando, su cabello es corto hasta el cuello, color marrón chocolate. No puedo verle la cara ya que está de espaldas guiando al grupo a algún lugar, al que todos quieren ir, pero nadie sabe donde es ni cómo es.

Caminamos entre montañas, heladas, pero nadie tiene frío, a pesar de que todos llevan ropas veraniegas. El ambiente parece desolado, triste… pero eso no nos detiene, seguimos caminando, guiados por esa bellísima extraña.

La joven se da vuelta y logro verle su cara, sus ojos son de un tono amarillo dorado, una cara alargada, con facetas inhumanas, perfectas. Sus cejas son finas y le dan una mirada dulce, es totalmente pálida y tiene unos pequeños labios que van con su aspecto aniñado.

“¡Paramos aquí!, caminamos mucho y necesitan descanso. Todavía queda un poco más para llegar, no es mucho, pero aun así, si no descansan luego se retrasarán”. Como lo pensé, su voz encaja perfecto en ella, es muy dulce, como el canto de los pájaros que te adormece y te tranquiliza.

Estamos armando las carpas, al mejor estilo nómada, preparamos la fogata para hacernos de comer y poder calentarnos durante la noche y no morirnos congelados entre las gigantes.

Es el día más frío… seguro. Ella dice que ya estamos cerca, que no nos desesperemos.

¡Al fin! A lo lejos puedo ver una plataforma flotante, hecha de algún material sólido, pero no alcanzo a ver bien…

Estamos más cerca, pareciera ser piedra, tierra y madera. Muy resistente, no tiene escalera y no veo que hay arriba.

Estamos adentro de una pequeña casita hecha de madera, con solo dos ventanas chiquitas por donde a penas entra la luz. Hay muy poca iluminación pero aun así se puede ver por donde caminás. La joven de los ojos dorados nos hace una seña de que paremos y se va por una puerta de madera gruesa. Al poco tiempo vuelve. “Síganme…” y todos lo hacemos.

Pasamos la puerta y hay otra, pero no es sólida, es una tela transparente con una puerta de cierre. Pasando esa tela se puede ver un techo también de madera con telas de colores claros colgados de ella, hay varios compartimientos como si fueran cuartos, separados por el mismo tipo de tela que la puerta, un cierre en cada una y un pequeño agujero.

Tengo el presentimiento de que algo malo va a pasar, no sé, como si tuviera un sexto sentido. Nos está haciendo entrar a cada uno en distintos compartimientos, entre los del grupo se encuentra mi mejor amigo, del que estoy enamorada, veo que esta tranquilo, ¿Porqué? ¿No siente lo mismo que yo? ¿De que algo nos va a pasar? Tengo que salir, no veo a la chica, el camino está libre para escaparme. Al fin estoy afuera de ese lugar horrendo, mejor me escondo antes de que me vea.

No me vio. Pero… escucho un grito, un sonido desgarrador. ¿Qué está pasando?. Esa chica… esta abrasándolo… ¿sangre?, está clavando sus ojos en mi, pero no son los mismos, ahora demuestran odio, maldad, son salvajes, como los de un animal hambriento. Me muestra sus dientes, con esos colmillos afilados como una cuchilla de color carmesí, al igual que su cara anteriormente blanca. ¿Vampiro?

No tengo tiempo para pensar conclusiones, hay que correr… Una puerta de madera, mi salida…

La abro pero veo las cumbres nuevamente, no hay piso, sino más bien un hueco del tamaño de una montaña. No tengo que dudar.

Al fin puedo verme, mis cabellos, rojos como el fuego, se agitan mientras tomo impulso antes de saltar. A tiempo logro desplegar mis alas colorado, naranja y amarillo, puedo sentir el aire en mi cara, ¿así se siente la libertad?.

Floto en el medio de la fosa y pienso qué tengo que hacer. Definitivamente volver y ayudar a mis amigos de esa criatura.

Ya es tarde, todos ellos, cada uno en su cuarto, yacen en el piso totalmente ensangrentados. La vampireza se había ido. Me acerco a él, teniendo la esperanza de que siga vivo. Esta boca abajo y lo doy vuelta. Un escalofrío recorre mi espalda, mis ojos no creen lo que ven, le falta gran parte de su cuerpo y había sido devorado por ella.

Abro mis ojos. Estoy en mi cama sana y salva, un poco agitada nomás, pero es todo. Todas mis cosas están en su lugar, hace un poco de frío, pero no como en mi sueño, ¡parecía tan real! Sigo horrorizada con la imagen de mi amigo con todo su cuerpo mordido, pero solo fue una ilusión.

¿Una pluma roja? ¿qué?... cerca de la entrada… hay sangre en el piso… las manijas se están moviendo y se abre la puerta. Entra la vampireza bañada en rojo…”Ahora te toca a vos”.


Comunicación y expresión; Cuento fantástico; Titi. (Basado en un sueño xD)

1 comentario:

  1. Me alegra hacerte reír y que te haya gustado la historia :). Lo más lindo es que es real n.n.
    Pienso igual que vos, respecto de lo que escribiste. Y me encantan las firmas largas, si dicen cosas interesantes :). Así que don't worry :P.
    Saludos =).

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