Para siempre



7, Septiembre 2000


Para mi querida Clarita:


Parecés un angelito durmiendo, justo ahora te tengo al lado mío y escucho que estas hablando entre sueños. Andá a saber en qué estas pensando.

No puedo creer que dentro de un mes vas a cumplir tus once añitos, que vieja te estas volviendo, y a la vez que pequeña que sos. Esa es la razón de esta carta. Entre mis noches de insomnio comencé a pensar que tan solo en un abrir y cerrar de ojos te vas a convertir en toda una señorita, demasiado ocupada en tus problemas como para pensar en tu viejo. Pero sé, que en algún momento del día lo vas a hacer.

Quiero que mi carta te sirva de guía en los momentos más feos, que con tan solo leerla te acuerdes de mí, de las cosas juntos y una sonrisa (no necesariamente grande) aparezca en tu carita de porcelana. ¿Ya te dije lo linda que sos? Y seguro que también lo vas a ser de grande; ojito con los chicos ¿eh?, que son como buitres, cuando tengas un novio presentamelo, así lo corro con la escopeta, jaja. De seguro que vas a saber hacer bien tu elección.

Vos y Andrecito son el mejor regalo que nos dio Dios a mami y a mí, ustedes son nuestra razón de vivir y cuando vos tengas tus hijitos vas a pensar lo mismo.

¿Te acordás cuando recién empezabas a hablar y un día dijiste, “Guau, guau”,”sí Clari, es el guau guau”. En eso el perro te dio un lengüetazo con tanta fuerza que caíste sentada al piso, pero en vez de llorar te sorprendiste, “¡¡Pá!! ¡Guau guau beso Clarita!”. Con mamá no parábamos de reír, amabas a ese perro.

Seguramente ahora apareció una sonrisa en tu rostro; ¿te acordás también hace dos días (5 de septiembre) cuando fuimos al parque a tomar algo? No había nada abierto salvo una confitería y tomamos un licuado, hacía tanto frió que tu nariz y cachetes estaban rojos. Mientras lo terminábamos apareció una vaquita de San Antonio y dijiste, “¡Mirá pá! Son las que les tenés que pedir un deseo…” La agarraste entre las manos, cerraste los ojos y le hablaste a la nada. “Deseo que papá, mamá, Andrés y yo estemos juntos para siempre”.

No pude evitar sorprenderme, pero después te agarré, te abracé fuerte, te di un beso y deseé que ese momento durara una eternidad.

Seguramente en este momento te saltó una lágrima del ojo, como a mí, ¿no es así?

Hija, concluyo esta carta para no hacerla tan larga, puede que en unos años te vayas, te quedes o no estemos más, pero sabé que siempre nos podés tener en el corazón, que hay que mirar para adelante y que tus viejos y tu hermanito, te aman con todo el alma.

Esta nota te la voy a dar en cuanto cumplas dieciocho o poraí lo encuentres antes, pero la intención es la misma, que te acuerdes de nosotros.


Te ama.


Tu Papá, Javier.



Comunicación y expresión; Cuento realista; Titi.

2 comentarios:

  1. pero capaz los enanitos sí quieren quedar borrachos tirados a un costado!

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  2. Totalmente, Los Beatles es música que te puede llegar a cambiar la mentalidad, la ideología, la vida ♥. Tanto para agradecerles (L.
    Un tierno tu viejo :). Saludos, buen jueves ^^.

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